El inicio de la escolarización en la etapa infantil implica muchos cambios.

Vuestros hijos acaban la etapa de la guardería o inician un periodo separándose de las figuras parentales. Empezarán rutinas que les ayudarán a ser más autónomos, iniciarán sus aprendizajes académicos y se relacionarán con otros niños y niñas de diversas formas.

La mayoría de vosotros habréis ya empezado a hacer la retirada del pañal, que se espera que en el curso de P3 se haya finalizado, y los niños sean capaces de controlar los esfínteres y puedan pedir a la maestra cuando necesiten ir al lavabo.

Algunos adquieren estén cambio sin problemas, pero hay otros niños que tienen dificultad: o bien no están preparados para esta retirada del pañal, o parece que se niegan a hacer sus necesidades en el váter o incluso en el orinal.

En este último caso es una tarea para las familias que puede volverse agotadora y en ocasiones preocupa pensando «¿qué pasará cuando empiece el cole y no quiera ir al lavabo?».

No todos los niños maduran y se desarrollan al mismo tiempo: hay niños que necesitarán un poco más de tiempo, paciencia y constancia para llegar al mismo punto.

Para estos casos es importante que habituéis a vuestro hijo a tener un horario para ir al lavabo. Tenga ganas o no, lo podéis sentar en el orinal o en el váter durante unos minutos para convertirlo en una rutina. El tiempo puede ser progresivo, al inicio pocos minutos y a medida que vaya tolerando el estar sentado, incrementéis este tiempo.

El refuerzo positivo e incluso una economía de fichas puede servir de ayuda.

Laia Gil
Psicóloga – col. 17.570